Riego excesivo y pudrición de raíces
RiegoEl suelo que permanece húmedo priva a las raíces de oxígeno y los hongos de la podredumbre aparecen. La planta se marchita aunque tenga agua, porque las raíces dañadas ya no pueden absorberla.
Cómo comprobarlo
- Introduce un dedo o un pincho de madera 2 pulgadas (5 cm) en el suelo. Si el suelo está húmedo y frío varios días después del riego, indica un exceso de riego.
- Desliza la planta fuera de su maceta. Las raíces sanas son firmes y de color blanco a bronceado; las raíces podridas son marrones o negras, viscosas y la capa exterior se desprende.
- Confirma que la maceta tenga un orificio de drenaje y que no esté sobre un plato con agua.
Qué hacer
- Deja de regar hasta que los primeros 2,5–5 cm (1–2 pulgadas) de tierra estén secos; completamente secos para suculentas y cactus.
- Si las raíces están podridas, recorta cada raíz blanda con tijeras limpias y trasplanta a una mezcla fresca y con buen drenaje en una maceta con drenaje, ajustada al tamaño de las raíces sanas restantes.
- Omite el fertilizante hasta que aparezca nuevo crecimiento. Si la base del tallo está blanda, enraíza esquejes sanos como respaldo.
